CONSIDERACIONES PARA EL USO DE LA TABLA
Las tablas de composición de alimentos constituyen un instrumento fundamental e imprescindible para profesionales en campos afines a la nutrición y la alimentación, tanto para aquellos interesados en investigación nutricional clínica o de tipo epidemiológico, como también para profesionales involucrados en nutrición aplicada. Lo anterior hace que entre los usuarios de la TCA-INCAP se cuenten profesionales de diversas disciplinas, no sólo del área de la salud, si no también de agricultura, educación, agroindustria, planificación alimentaria nutricional, economía, como también del público en general.
Entre las aplicaciones más relevantes de la TCA-INCAP se encuentra:
- Evaluación de la ingesta de nutrientes, en una población determinada, para determinar posibles carencias o excesos
- Realización de estudios sobre la calidad de la dieta y determinados procesos patológicos.
- Elaboración de dietas o menús individuales o colectivos, para distintos grupos de edad y condiciones socioeconómicas
- Elaboración de dietas terapéuticas
- Planificación de actividades de asistencia alimentaria
- Referencia para programas de fortificación o enriquecimiento de alimentos de uso común.
- En la industria alimentaria para la formulación del etiquetado nutricional, y la formulación de nuevos productos.
- Como herramienta para la elaboración de las hojas de balance, definición de la canasta básica de alimentos, y guías alimentarias.
- En la planificación de intervenciones de seguridad alimentaria y nutricional (producción agropecuaria, ayuda alimentaria en situaciones de emergencia)
- En acciones de educación alimentaria nutricional y de orientación al consumidor
- Poner a disposición del público información concreta sobre el valor nutritivo de los alimentos que habitualmente consume.
Una TCA está compuesta por una lista de alimentos seleccionados, con
cifras correspondientes al contenido de nutrientes para 100 g de porción
comestible de cada uno de los alimentos. En el caso de productos vegetales o
derivados, el contenido nutricional depende del clima y suelo donde se cultive
el producto, del grado de maduración al ser cosechado o utilizado, y
de la variedad cultivada. El contenido nutricional de los alimentos al momento
de ser ingeridos puede ser distinto del valor en crudo, dependiendo de la forma
en que hayan sido preparados y de los cambios sufridos durante su almacenamiento.
Conviene recordar que aún en los laboratorios especializados los análisis
tienen un margen de error, el cual difiere según el nutriente; que los
valores de la TCA corresponden a la cantidad total del nutriente presente en
los alimentos analizados, crudos o preparados según sea el caso, que
no necesariamente corresponden a las cantidades biodisponibles para el organismo
humano.
Por lo anterior, en la aplicación de los valores de las TCA hay que
considerar que se trata de aproximaciones al contenido real, por lo que las
TCA deben ser utilizadas conforme los criterios para su elaboración.
En investigaciones donde se necesite mayor precisión en determinados
nutrientes o cuando se requiera discernir sobre tratamientos clínicos,
el investigador deberá decidir sobre la conveniencia de aplicar los valores
de la TCA, o solicitar mayor información sobre los alimentos y nutrientes
de su interés a los autores, o hacer los análisis que considere
necesarios.
No obstante, las limitaciones señaladas, las Tablas sobre composición de alimentos constituyen una herramienta valiosa para las diversas tareas que encierra el proceso de la seguridad alimentaria nutricional. Los siguientes ejemplos, sirven para ilustrar algunos procesos para la aplicación de la Tabla.